30 años,  Gestión social y políticas públicas; Coordinadora de incidencia política de Más Igualdad Perú

PRIDE es valentía, la que hace que cada día te levantes de la cama y salgas a la calle, a estudiar, a trabajar con una sonrisa, aun sabiendo que tus derechos no son reconocidos en tu país, aun sabiendo que en el camino alguien tendrá un cartel lleno de odio y prejuicios; esa valentía que te hace andar y que te hace amar la vida.

PRIDE es visibilidad, la que elegiste desde la primera vez que decidiste contarle a alguien que eres LGTBI y te temblaban hasta las piernas, esa misma visibilidad que ahora te acompaña en cada marcha, en cada acción.

PRIDE, también es poner el cuerpo por la igualdad, libertad y dignidad, la propia y la de tus compañer@s. Y por supuesto, esta lucha va acompañada de la coherencia, ¿cómo se puede exigir derechos si es que tú atropellas derechos de otr@s?

Debemos ser menos desinteresados y tener una mayor participación en todos los ámbitos, hemos sido testigos que juntas/os, participando, articulando y complotando (en el mejor sentido) podemos lograr mucho, fíjate lo que ahora es la marcha del orgullo, y pensar que inicio con 10 personas, mira las campañas por la Unión Civil, el Matrimonio Igualitario y toda la gente que se pronunció a favor de la educación en igualdad, Todo ello ha ayudado a que más personas LGTBI se visibilicen, pero no es suficiente.

Por otra parte, Lima, a diferencia de otras capitales como Bogotá o Buenos Aires, tiene muy poca movida cultural LGTBI, felizmente propuestas como el OutFest (Festival de cine LGTBI) y el FIAED (Festival Internacional de Artes Escénicas por la Diversidad) van abriéndose camino. Me gustaría encontrar muchas más iniciativas como estas que es una de las mejores maneras de erradicar los prejuicios. Por supuesto el Estado allí tiene una gran tarea.

Me gustaría ver espacios para las personas LGTBI, donde podamos socializar y sentirnos segur@s, esto especialmente para la gente que recién sale del clóset, hay varios distritos de Lima que cuentan con ordenanzas (normativas) que prohíben la discriminación por orientación sexual e identidad de género, en ese punto las municipalidades tienen la oportunidad para promover el respeto y la diversidad de sus ciudadan@s (siempre y cuando haya voluntad política porsupuesto).

Cualquier iniciativa (individual o colectiva) que se haga a favor de las personas LGTBI ya llama la atención y nos pone en el ojo de la tormenta. Por lo que no tenemos otra mejor opción, que… continuar y hacernos presentes, desde el jovencito que hace su trabajo académico con alguna temática LGTBI, pasando por las iniciativas culturales, los nuevos colectivos LGTBI y por supuesto, los que ya tienen muchos años luchando, las diversas marchas, con sus plantones y vigilias en donde l@s LGTBI junto a nuestras familias también reclamamos nuestro derecho a la ciudad.

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