45 años,  Ingeniero de Sistemas

PRIDE significa tener la posibilidad de ser como somos, y sentirnos muy bien con ello y disfrutarlo. Es decir, vivir sin miedos, amar como queremos, requintar de nuestras barreras y celebrar nuestras libertades. PRIDE, de hecho es más que un periodo de tiempo, es más que junio. PRIDE debe ser nuestro modo de vida.

Si hablamos de igualdad ante la ley, nos faltan normas y leyes nacionales que reconozcan que las personas LGBTIQ deben tener acceso a formalizar sus familias, a tener un documento de identidad acorde a su identidad de género, a una educación, trabajo, servicios de salud, acceso a la justicia, entre otros aspectos, ya no solo en igualdad de condiciones, si no -por ahora- con acciones afirmativas que reconozcan la discriminación histórica a la cual nos hemos visto sometidos en el Perú, en nuestras ciudades, en nuestras comunidades.

Estoy seguro que esto pronto cambiará, a pesar de tanta gente hipócrita que vive pendiente de solo de odiar, en vez de amar a su prójimo.

Este tipo de plataformas hacen que más personas LGBTIQ dejen de lado el miedo a ser parte de nuestra comunidad, que se reconoce con fuerza, con coraje, pero también con alegría y sensibilidad. No solo para ver por los derechos que nos corresponden, si no que apuesta por un país más igualitario, libre de corrupción, de odio, y de discriminación de todo tipo.

Lima Pride hace que más peruanas y peruanos se sientan orgullosas de serlo, visibles y diverso/as.

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